27 de enero de 2016

Camino Circular por Tamadaba: Arco de Tirma o Tomás Morales.

Distancia: 17 km.; Dificultad: Muy Alto.

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El camino se inicia en la Degollada del Sargento, Tamadaba, para subir hacia la Cruz de María por el Camino de Altavista.

Degollada del Sargento.




Panorámica desde la Degollada del Sargento.


Pronto llegamos a un cruce de caminos, el de la derecha en dirección a Tamadaba y Agaete, nosotros seguimos subiendo hacia Altavista.

Cruce de caminos.


Continuamos hacia Altavista.


Sin dejar de subir encontramos un nuevo cruce de caminos, obviamos el de la derecha señalizado por un mojón, y proseguimos hacia la Cruz de María.

Panorámica desde el camino.


El camino de subida a la Cruz de María.


Cruz de María, en el Pino sobre las rocas.


Pasamos la Cruz de María y a partir de aquí el camino llanea y se alterna con pequeñas bajadas y subidas, nuestra próxima referencia será otro cruce de caminos en la Degollada de Gomestén.

Cruce de caminos en la Degollada de Gomestén.


El camino de la izquierda se dirige a la Presa de Candelaria o a la Degollada de las Palomas, por lo que seguimos por la derecha para encontrar un nuevo cruce de caminos, derecha, que también desechamos.

Camino de Altavista.




Seguimos por el camino de Altavista que nos ofrece panorámicas de las dos cuencas: a la izquierda de la Montaña de los Brezos, Roque Nublo y Bentayga, Artenara o Vega de Acusa, entre otros y por la derecha de la Presa del Vaquero, Risco de Agaete y Roque Faneque.

Presa del Vaquero.


Continuamos nuestra andadura para llegar a la zona conocida como Junta de Caminos donde está el cruce de caminos y cambiaremos la ruta, lo reconoceremos por que en el risco de la izquierda hay una placa dedicada a un senderista.

Junta de Caminos.


En este cruce, como decía en el párrafo anterior, dejamos el camino de Altavista y nos desviamos por el camino de la derecha que inicia y mantiene la bajada hasta la Cruz de la Virgen.

Camino de bajada.






Roque Faneque.


El camino llega a un pequeño lomo y gira a la izquierda para continuar bajando y acercándonos a la Presa del Vaquero aunque siempre la mantenemos a la derecha.

Presa de Vaquero.


El Pinar por donde caminamos.


La bajada nos lleva a otro lomo, muy cerca de una pista de tierra, donde hay un cruce de caminos el de la derecha nos lleva a la Cruz de la Virgen, que vemos a la derecha, y a la pista muy cerca de un mirador.

Cruce de caminos muy cerca de la Cruz de la Virgen.


Cruz de la Virgen.




Después de acercarnos a ver la cruz, el mirador lo veremos a la vuelta, nos volvemos al cruce de caminos donde giramos a la izquierda, en el sentido de llegada a este punto, y continuamos entre el pinar, sin dejar de bajar pasamos por una piedra erosionada y un bebedero para aves  hasta llegar al Barranco de la Hoya del Laurel.

Montaña de Tirma


Una parte del camino.



Pasamos por esta piedra....


y por el bebedero para aves.


El camino nos lleva al barranco.


Hasta aquí el camino ha sido bastante llevadero, a partir de aquí se complica por que hemos de caminar por el cauce del barranco sin saber por donde hemos de salir del cauce para subir al Arco, también es verdad que los mojones nos van  indicando un poco por donde hemos de seguir.
Al llegar al cauce parece que todo se disipa y no vemos más que un mojón sobre una piedra, no hemos de seguir de frente bajo el pinar que parece los más viable, al llegar al mojón hemos de girar a la derecha para bajar al barranco, una buena referencia es que a la izquierda hay una par de cuevas con muros de piedras, luego irán apareciendo los mojones y pequeños senderos a ambos lados que nos facilita el pateo por el barranco, nunca hemos de ganar altura y siempre estos veredas nos llevan nuevamente al cauce.

Otra referencia es esta pared a la izquierda del barranco.


Barranco de la Hoya del Laurel.


Caminamos por el barranco siguiendo los mojones y teniendo en cuenta que la pista de tierra baja en zigzag paralela al barranco, por la derecha, y que la segunda curva, viniendo desde arriba, es la que más cerca pasa del barranco, a unos 30 o 40 metros, si controlamos esta situación lo tenemos más fácil ya que pasada esta curva llegamos a un barranquillo, a la izquierda, por donde tenemos que entrar.

Si llegamos a esta Cantonera nos habremos pasado del sitio.



Subimos unos metros, casi por el cauce, para localizar en el lomo de la derecha la vereda poco visible, atención a los mojones, que irá subiendo en zigzag hasta salir de entre los Pinos al lomo rocoso que tenemos a la derecha.
Llegados al lomo tenemos visión del Arco de Tirma, solo nos queda subir hasta el lugar donde se encuentra.

Arco de Tirma.


A la izquierda del Arco se puede subir por la parte trasera del mismo, siempre con precaución.

El Arco visto desde atrás.


Arco de Tirma o de Tomás Morales.


Panorámica desde el Arco.


Después de disfrutar de este recóndito lugar hemos de volver sobre nuestros pasos hasta el cauce del Barranco de la Hoya del Laurel, donde tenemos tres opciones: 
1ª Si al bajar hemos localizado el lugar donde la pista hace su segunda curva entonces subimos a la derecha por el barranco hasta localizar la citada curva y subir a ella y desde aquí subir por la pista hasta el Mirador que hay  frente a la Cruz de la Virgen.
2ª Subimos todo el barranco a la derecha hasta volver al camino que nos llevará a la Cruz de la Virgen.
3ª Si no lo tenemos claro bajamos a la izquierda por el barranco y llegaremos a la Cantonera de la foto y desde aquí salimos a la pista para subir por ella hasta el Mirador, sobra decir que caminaremos algún kilómetro más.

La pista después de la Cantonera, si bajamos a la izquierda.


En el Mirador, donde la pista gira a la derecha y se dirige a la Casa Forestal de Tirma, sube una vereda hasta la Cruz de la Virgen y unos metros más arriba al cruce del camino por donde bajamos desde el Camino de Altavista, hacemos el recorrido a la inversa y volvemos a la Degollada del Sargento inicio y final del pateo.

OTRA OPCIÓN AL CAMINO.

Describo esta opción por que desde la pista se ve el Arco de Tirma y quizás así sea más fácil el trayecto a seguir hacia el Arco.
Cuando bajamos desde el Camino de Altavista a la Cruz de la Virgen tenemos la opción, quizás menos complicada, desde la Cruz bajar a la pista junto al Mirador y aquí continuar bajando por la pista, izquierda, hasta llegar a la segunda curva que la pista hace en su zigzag junto al Barranco de la Hoya del Laurel.
Desde la segunda curva parte un senderillo, entre la pinocha, que nos lleva al cauce del barranco, no estaría de más marcar bien el lugar para a la vuelta localizarlo y subir nuevamente a la pista, en el cauce como ya se explico anteriormente bajamos a la derecha para localizar el primer barranquillo que sale por la izquierda y que es el principio de la subida al Arco. 

El Arco desde la pista.




Finca de Tirma


23 de enero de 2016

Senderismo en Tenerife: Cañada Blanca-Alto de Guajara.

Distancia: 14 km. Ida y Vuelta; Dificultad: Alta.

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Partimos del Parador Nacional de las Cañadas, Cañada Blanca, a la derecha junto a unos paneles informativos y un cartel señalizando el Camino Número 4 Siete Cañadas, comienza el camino.

El camino se inicia junto a este cartel.


El sendero bien marcado llanea entre la vegetación existente donde destaca: la Retama Blanca, el Codeso, la Margarita, la Hierba Pajonera y por supuesto el Taginaste Rojo.

El camino y la Montaña de Guajara.


Atrás dejamos la Cañada Blanca.


Siete Cañadas.


Después de unos 800 metros llegamos a una pista de tierra, de frente sigue el camino de Siete Cañadas, por lo que aquí giramos a la izquierda para subir por la pista de tierra.

Camino de Siete Cañadas.


Continuamos en dirección a Vilaflor.


Pista arriba pasamos por una pequeña casa-refugio, luego por una barrera para los coches y a continuación por formación rocosa, la pista hace varias curvas y nos introduce en la Cañada del Capricho.

Subimos por la pista.


Panorámica desde la pista.


Montaña de Guajara.


Cañada y  Montaña del Capricho.


Pasada la Cañada del Capricho llegamos bajo una nueva formación rocosa y donde la pista hace una curva a la izquierda, aquí podemos acortar la pista por una vereda que por la derecha sube junto a la pared  de la formación rocosa.

Junto a esta pared sube la vereda.


De nuevo en la pista continuamos el pateo para llegar otra formación rocosa, algo peculiar pues parece hecha de losetas, una gran cantidad de ellas en la base debido, supongo, a la erosión.

Peculiar formación rocosa.


Tras pasar y dejar atrás está formación y sin dejar la pista llegamos a un cruce de pistas, obviando la de la izquierda continuamos de frente para entrar en la Cañada del Montón de Trigo y llegar a la entrada a un camino, a la derecha, aquí abandonamos la pista para entrar por el camino.

Llegamos a esta entrada.


El camino marcado con el número 5 y siguiendo la ruta de Vilaflor, nos llevará después de una sostenida subida hasta la Degollada de Guajara.

Subimos por el camino.


El Teide desde el Camino de Guajara.


Cañada del Montón de Trigo.


Risco de Guajara.


Fistulera de cumbre.




En la Degollada de Guajara tenemos un cruce de caminos, en los paneles nos indica que el de la izquierda va hacia Arico y El Contador, y el de la derecha, el nuestro, continua hacia Vilaflor y el Alto de Guajara, marcado con el número 15 en el otro panel.

Degollada de Guajara.
 

Barranco del Río de Guajara.


Isla de Gran Canaria.


Continuamos a la derecha casi llaneando y pasando por una curiosa formación, foto siguiente, para a continuación llegar a un cruce de caminos.

Caprichos de la naturaleza.


Degollada de Guajara desde el camino.


En el cruce de caminos continuamos a la derecha, subiendo, el camino bien marcado sobre tierra blancuzca y otras veces sobre piedra y encajonado. La subida es continua y con repechos a veces bastantes empinados hasta llegar a lo Alto de Guajara.

Subida a Guajara.


Panorámica desde el camino.


Subida a Guajara.


Subida a Guajara.


Panorámica desde Guajara: El Hierro, La Gomera y La Palma.


El Teide desde el Alto de Guajara.


Gran Canaria desde el Alto de Guajara.


Al fondo Izaña.


Después de disfrutar de las panorámicas que nos ofrece este enclave volvemos sobre nuestros pasos para llegar al punto de partida, la Cañada Blanca (Parador Nacional de las Cañadas), inicio y final del pateo.